¿Se puede ser feliz después de una separación?
¡Claro que sí!
Nuevo párrafo
Te acompaño a transitar el dolor, sanar tus emociones y crear una nueva vida desde el amor propio y la confianza en vos misma.
Soy Andrea Martínez
Mentora de mujeres separadas o en crisis de pareja.
Después de mi propia separación, tras casi 30 años junto al padre de mis hijos, decidí acompañar a mujeres como vos a dejar atrás el dolor y crear una nueva vida. Sé lo que significa atravesar la soledad y el sufrimiento, y por eso hoy estoy acá para mostrarte que es posible volver a empezar.
Conocé mi historia
Soy Andrea Martínez
Mentora de Mujeres separadas o en crisis de pareja
Después de mi propia separación, tras casi 30 años junto al padre de mis hijos, decidí acompañar a mujeres como vos a dejar atrás el dolor y crear una nueva vida. Sé lo que significa atravesar la soledad y el sufrimiento, y por eso hoy estoy acá para mostrarte que es posible volver a empezar.
Dejá atrás el sufrimiento
Tomá el control de tu historia y transformala
Conectá con tu alegría y volvé a proyectar tu futuro
Sentite acompañada y contenida
Cómo puedo ayudarte
Si estás separada
Encotrá recursos y acompañamiento para atravesar esta etapa y transformar el dolor en fortaleza
Ver recursos para vosSi estás en crisis
Te acompaño a ordenar lo que sentís y a tomar decisiones desde la calma, no desde el miedo
Qué dijeron otras mujeres
Pensé que nunca iba a superar mi separación, pero con tu acompañamiento volví a sentirme fuerte y segura. ¡Gracias por tanto!"
Laura (Chile)
Los fines de semana me la pasaba llorando porque mis hijos estaban con su papá hasta que aprendí a hacer algo por mí y fue un antes y un después. Agradezco que Dios te puso en mi camino.
Mónica (Argentina)
No sabía cómo podía hacer para separarme y eso me aterraba. Pero me guiaste paso a paso y hoy no solo me separé sino que estoy en pareja.
Miriam (Argentina)
Mi esposo me dejó por otra y al comienzo estaba muy enojada pero entendí que tenía que ocuparme de mi vida y eso fue lo que me salvó de hundirme. Me acompañaste con mucha dulzura y cuidado.
Aby (Colombia)
Me acuerdo cuando comencé contigo lo mucho que me dolía estar separada y pensar que mi vida había acabado. Pero me devolviste la esperanza y hoy estoy en paz conmigo y mis hijos.
Conce (España)
Siempre hablo de vos porque me salvaste. No sabía qué hacer, solo lloraba todo el tiempo y de tu mano pude volver a sentirme en paz. Logré un equilibrio que me parecía imposible.
Guada (Argentina)